La gestión informativa de
nuestro Gobierno en lo referente a la crisis del coronavirus, es más propia de
cualquier dictadura o república bananera, que la de un país del primer mundo,
occidental y democrático. Las comparecencias de Sánchez, de sus ministros, o
del portavoz del Gobierno para esta crisis, dista mucho de lo que hacen los
gobiernos de Francia, Italia o EEUU.
La fórmula impuesta por el
gobierno social-comunista español para informar a los españoles, es la de
filtrar las preguntas de los periodistas, imponiendo la figura del censor, que
no es otro que, Miguel Ángel Oliver, secretario de Estado de Comunicación. Algo
completamente impensable en los países de nuestro entorno geográfico, cultural
y democrático, pues en ellos, los periodistas tienen total libertad de hacer las
preguntas que consideren pertinentes y si un periodista no queda satisfecho con
la respuesta, puede insistir.
Pero no es solo eso, hoy ha
publicado un tuit histórico, Alfonso Ussía, en el que dice “Me acaba de
comunicar mi director, que mañana por primera vez en 15 años, no saldrá por
censura interior mi artículo en La Razón”. Que cada uno saque sus propias
conclusiones, pero es evidente, que la libertad de expresión nunca estuvo tan
en peligro. El que se atrevió a profanar la tumba del dictador, parece que solo
ha copiado de él lo malo, pues en España no había censura, desde hace casi medio siglo.

Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.