Correos, esa empresa pública a la que ha llevado a la quiebra nuestro impresentable Gobierno formado por socialistas y comunistas, va a lanzar el próximo lunes un sello para conmemorar el centenario del Partido Comunista de España (PCE) ensalzando «su papel en la Guerra Civil».
El sello, con un valor postal de 0,75 euros y una tirada de 135.000 unidades refleja en su diseño los símbolos clásicos de la genocida ideología comunista: una hoz, un martillo y una estrella de cinco puntas. Además, lo hace en los colores de la bandera republicana española: rojo, amarillo y morado.
Curiosamente, la nota de correos no hace mención, oculta la participación del PCE en los asesinatos y en las checas que se instalaron en la retaguardia republicana ni, por supuesto, en las matanzas de Paracuellos.
Los mismos que se dedican a profanar las tumbas de quienes le ganaron la guerra al comunismo, se dedican ahora a ensalzar a un partido cuya ideología, la comunista, en poco más de un siglo, ha eliminado a 130 millones de seres humanos, y que en la II República y posterior Guerra Civil cometió las más abyectas atrocidades. Es muy simple, pretenden cambiar la historia para que los buenos de entonces sean los malos, y ellos, los malos de entonces, los buenos. Esa es la finalidad que tienen y que están llevando a cabo en los colegios mediante el adoctrinamiento o lavado de cerebro de nuestros hijos y nietos. El único antídoto, es que en cada familia les contemos la verdad de lo que sucedió.