El mismo Partido Popular al que le molesta secundar cualquier iniciativa que presente Vox, acaba de apoyar en Galicia dos iniciativas del PSOE y del BNG, socio preferente de EH Bildu, para crear un nuevo chiringuito feminista, mostrando de nuevo su sintonía y acercamiento a socialistas y nacionalistas. Los de Feijóo se afanan en crear nuevos pero inútiles chiringuitos con el dinero de los contribuyentes, en los que los suyos se repartirán enchufados junto a socialistas y nacionalistas, ahora se crea un observatorio de igualdad de género en el sector pesquero.
En España, solo el 15% de quienes trabajan en el sector agrícola y pesquero son mujeres, pero no por discriminación, simplemente porque prefieren trabajos menos duros, por ello, cuando la izquierda y sus socios hablan de «la escasa representación de las mujeres en puestos de dirección y representación» en esos sectores, obvian que son ellas las que no se acercan a esos sectores. Los partidos de izquierdas insisten en sus tesis de que las mujeres en España son víctimas de discriminación laboral a pesar de que desde la Transición nuestra Constitución reconoce la igualdad ante la ley, y a pesar de que en todos los ámbitos de la sociedad hace ya décadas que las mujeres tienen las mismas oportunidades que los hombres, e incluso ventajas de cara a las pruebas físicas en los procesos de selección para las Fuerzas Armadas y las Fuerzas de Seguridad. El caso es que sigue habiendo trabajos que, por su dureza física y por las largas estancias fuera del hogar, siguen siendo escasamente elegidos por las mujeres. La pesca es uno de ellos.
Es muy lamentable que el PP se dedique a gastar el dinero de los contribuyentes en crear un nuevo chiringuito que no servirá para mejorar la situación del sector pesquero ni de quienes trabajan en él, sino para dar empleos públicos a activistas afines a costa de todos los gallegos. Lamentablemente, en esta forma de hacer las cosas, el PP demuestra ser igualito que la izquierda.
Pero esta forma de hacer las cosas en el PP viene siendo demasiado habitual, hace menos de dos años secundó una iniciativa del BNG de apoyo a la dictadura comunista de Cuba y recuerdo también que a finales de 2019, el PP gallego apoyó a la ultraizquierda para imponer educación sexual desde los 3 años.
Resulta chocante, que el mismo PP que no apoya ninguna iniciativa de Vox, no tenga los mismos reparos en apoyar iniciativas de los socialistas y de los socios gallegos de EH Bildu. Era de esperar que todo lo que ha perpetrado Feijóo en Galicia mientras fue su presidente, lo mantengan sus sustitutos, y que lo pretenda exportar ahora a la actuación de su PP a nivel nacional. Aunque esto sea muy sorprendente para toda la ciudadanía española que no es de izquierdas.
En esta clave debería entenderse la postura de los de Feijóo en no apoyar la Moción de Censura de Vox contra Sánchez, pues en el fondo, él se siente mucho más cerca de los socialistas que de los de Abascal, algo muy curioso, pues a sus votantes les ocurre todo lo contrario, a los socialistas los ven como sus enemigos y a los de Vox como a primos hermanos.