La izquierda radical, es
decir, Podemos y la banda de Pedro Sánchez, en compañía de los separatistas,
tanto los que “ya han salido del armario”, como los que aún no se han atrevido
a hacerlo y se les sigue llamando nacionalistas, insisten en prohibir las
corridas der toros, mostrando su absoluto menosprecio a la ley y a los derechos
y libertades fundamentales. Su gran obsesión es la de eliminar todos los
símbolos asociados a la idea de España.
El último ejemplo de lo que
digo, se ha vivido este pasado lunes en el Parlamento Balear, donde se ha
aprobado una norma que prohíbe por la puerta de atrás la celebración de
festejos taurinos.
Nacionalistas, podemitas y
¡el PSOE! Han aprobado una norma imposible de cumplir, pues de llevarse a
efecto haría irreconocible el festejo, estamos ante una chorrada parida por el
odio.
El Gobierno ya le ha
comunicado al Parlamento Balear, que esta norma será recurrida al
Constitucional, y que por supuesto, será anulada. Hace cuatro años, las Cortes
Generales aprobaron la ley que regulaba la Tauromaquia como patrimonio cultural
de todos los españoles, y la obligación de las administraciones públicas en su
conservación y promoción.
Pero estos indeseables se
acogen, a que las CCAA no tienen potestad para prohibír pero si para regular,
por lo que retuercen el espíritu de la ley para hacerlas imposibles. Esta fauna
política siempre actúa de mala fe.
La Ley que define a las
Corridas de Toros como Patrimonio Cultural Español, digno de ser protegido en
todo el territorio nacional, es “la corrida de toros moderna y el arte de
lidiar, que incluye, sin ningún género de dudas, el empleo de picas,
banderillas y estoque, durante los tres tercios de la lidia, que desemboca en
la muerte del animal”.
Frente a esto, el Parlamento
Balear ha aprobado que se impida que se hiera o mate a la res, así como el uso
de banderillas, estoques o puntillas, al tiempo que establece un máximo de tres
animales por corrida, cuyo toreo no puede exceder de los diez minutos, entre
otras muchas barbaridades.
Está claro, que el TC tumbará
la ley balear en cuanto le llegue el recurso. Me atrevo a decir, que cuando se
aprueba una ley autonómica a sabiendas de que contraviene una estatal y se hace
de mala fe, ello tendría que tener consecuencias penales para quienes la
promovieron y apoyaron.
Pues que lo sepa todo el
mundo, este PSOE de Pedro Sánchez, ya se apunta hasta a esto yendo de la mano
con lo peor de la política.

Y luego dirán que la culpa no fue de ello, sino que fue por culpa de todos los que no piensan como ellos. Son los más inútiles.