Si el Fondo Monetario
Internacional ya había elevado en su día hasta el 3,1% la previsión de
crecimiento de nuestra economía para este año, ahora acaba de hacer público su
informe global en el que se afirma que “España es el país que más crece entre
las ocho potencias más avanzadas del mundo” por encima de sus principales
socios de la UE, EEUU, Canadá, Japón y Reino Unido.
Perece irrebatible afirmar,
que las recetas macroeconómicas de este Gobierno, han cosechado un gran éxito.
Ante esto, la única obsesión de la oposición de izquierdas, no es aprovechar la
debilidad de gobernar en minoría la derecha para que esas excelentes cifras
repercutan en los sueldos y las economías familiares mediante propuestas, no,
Sánchez, Iglesias y la diversa fauna que les apoya, tienen como objetivo
desalojar del poder a quien ha conseguido este logro.
Debemos recordar, como dejó
España el último gobierno socialista, con una economía al borde del precipicio
y unas cifras de paro inasumibles. Debemos preguntarnos si queremos que ocurra
eso de nuevo.
No soy precisamente
sospechoso por alabar a este Gobierno, pues siempre he sido muy crítico con él,
y considero que en otras facetas, su gestión es manifiestamente mejorable. Lo
que ocurre, es que los que tenemos hijos, sabemos que en el mundo actual otro
desastre económico, como los que, en mayor o menor medida, siempre protagonizan
los gobiernos de izquierdas en nuestro país, podría repercutir en el resto de
sus vidas, y eso nadie lo quiere para sus hijos.
Ni mucho menos tenemos un
Gobierno “super”, pero la alternativa de PSOE, Podemos, y la diversa fauna
proetarra/separatistas, está garantizado que sería demoledora.
Creo que ya va siendo hora,
de que los socialistas de este país, le exijan a su partido, que ayude en
mejorar lo mejorable, y no siga empecinado en, desde el odio ideológico,
destruir lo que pueda estar funcionando bien.
Una España, con políticos
honrados y sin autonomías, lideraría el mundo.
