Los insurrectos, Unidas
Podemos y ERC, tienen la sartén por el mango. Se han dado cuenta de la
debilidad de Sánchez y le están apretando las clavijas al máximo. Unos y otros,
han dado órdenes a sus entornos de tensar la situación a tope, de desafiar al
Estado por tierra, mar y aire.
La parte más ultra de Unidas
Podemos son todos esos grupúsculos minoritarios dispuestos siempre a incendiar
las calles, han recibido órdenes de iniciar una campaña contra la monarquía
parlamentaria, y por lo tanto, contra nuestra Constitución. Iglesias lo hace a
través de ellos, pues hasta a él le parece feo que quien puede ser vicepresidente
del gobierno participe directamente en eso, otra cosa será cuando llegue al
poder, incluso no debemos descarta que, los comunistas y compañía, intenten obligar a Sánchez a hacer el referendum monarquía-república, tiempo al tiempo.
El Parlamento catalán ha
desafiado de nuevo al TC aprobando, una nueva resolución contra la monarquía y
otra por la autodeterminación. En cualquier país de nuestro entorno, en vez de
estar pensándose Sánchez en participar en una mesa bilateral de negociación
entre el gobierno de España y los golpistas, de igual a igual, estaría
preparando la decisiva suspensión de la autonomía catalana, desde luego, somos
diferentes.
Podemos y ERC, comparten el
objetivo de acabar con el régimen del 78, acabar con la monarquía y
retrotraernos a ese republicanismo que provocó tanto sufrimiento a nuestro
pueblo. Es evidente, que nuestro rey, que Felipe VI, es el gran obstáculo para
sus perversos planes por su condición de garante y símbolo de la unidad de
España.
Si se hace realidad el
gobierno basuriento al que aspira Sánchez, sí ese que llama “progresista”, los
socios de Sánchez, prometerán el cargo ante el rey que pretenden derrocar y
hacer cumplir la Constitución, esa que en su Título Segundo consagra eso que
pretenden destruir. Definitivamente, este país se ha vuelto loco.
