Tras días fingiendo su disposición al diálogo, Pedro Sánchez y su Gobierno, se han negado a mover una sola coma del decreto de ahorro energético, tras el paripé de la teleconferencia con las distintas CCAA. Por eso lo publicó en el BOE y a posteriori se reunió.
Además, es que es lo normal en un Gobierno formado por socialistas y comunistas, les encanta gobernar por decreto, les es imposible ocultar sus tics totalitarios.
Hablamos de un decreto plagado de errores, imprecisiones y que colisiona con otras leyes vigentes, que siembra la inseguridad jurídica y confunde a la ciudadanía en general y a los empresarios en particular. A Sánchez y a sus cómplices les ha superado esta crisis energética, actúan como un pollo sin cabeza que no sabe a donde se dirige.
Hay mil razones para que las CCAA no gobernadas por los partidos que apoyan a este desastroso Gobierno, recurran ante los tribunales y no cumplan unas medidas que tanto daño van a hacer a nuestra economía.
En este Gobierno, todo es fake, todo es estrategia, pues a la hora de la verdad, siempre hace lo contrario de lo que finge ante las cámaras.
Las crisis económicas son como los incendios, si los bomberos, los encargados de apagarlos, se dedican a alimentar el fuego, el incendio es inapagable. Con Sánchez y su Gobierno pasa lo mismo, cada nueva medida ayuda a engrandecer la crisis. Con estos tipos al timón, este otoño-invierno lleva camino de ser apocalíptico.