Las Juventudes de Izquierda Unida, formación que lidera el ministro Alberto Garzón, esos que añoran la URSS, achacan la responsabilidad de las bombas sobre Ucrania, a la UE y a los EEUU, aprovechan la invasión rusa de Ucrania para resucitar sus históricas protestas contra la OTAN y hasta en un cartel que han hecho público sobre la guerra, se olvidan de mencionar a Vladimir Putin, y por supuesto, culpabilizan a Occidente. Todo un ejemplo de retorcimiento de la realidad hasta el infinito, que demuestra una vez más, que la ideología comunista debería estar proscrita en todos los países democráticos del mundo.
En ese cartel que han difundido en sus RRSS, aparece un avión de la OTAN soltando misiles sobre una ciudad. En las bombas aparece “UE” y “EEUU”, y aparece el siguiente texto “Ni guerra entre pueblos, ni paz entre clases. OTAN no”.
Por su parte, el podemita, Pablo Echenique, ha lanzado un tuit que ha avergonzado, no solo a los españoles de bien, sino también, a todas aquellas personas que aún guardan grandes dosis de humanidad en su interior. En su tuit, Echenique dice “El pueblo de Ucrania tiene que comprender, que la misión del presidente Putin, que su misión armada es la de imponer el orden, las víctimas ucranianas civiles son un daño colateral sin importancia, lo importante es salvarlos de los fascistas…”
Observando con frialdad lo que dicen los comunistas españoles, cosa que es bastante difícil, vemos con claridad como el manejo de la mentira es una constante en ellos, y otra constante, es el desprecio a la vida humana, por algo el comunismo es el responsable en su poco más de un siglo de existencia de la eliminación de casi ciento treinta millones de seres humanos. Y en España, estos bichos, gracias a Sánchez, incluso forman parte del desgobierno que preside.