EH Bildu aún existe, porque el 21 de febrero de 2012 todos los partidos del Congreso menos UPyD se negaron a instar su ilegalización. De hecho, un mes antes de que tuviera lugar aquella votación el 21 de febrero de 2012, el PP se dio la mano con Bildu y ahí precisamente empezó la cuenta atrás de la aparición de Vox.
En 2012, ese infame PP vasco, se empeñó en apartar a María San Gil, a Nerea Alzola, a Santi Abascal y a otros valientes, un proceso de defenestración de aquellos que apoyaban una línea de firmeza contra ETA que, como antes he puntualizado, dio lugar a la aparición de Vox dos años después.
En 2007, el PP pidió las actas de la negociación entre el gobierno de Zapatero y ETA y pidió revocar el permiso concedido por el Congreso al ejecutivo para dialogar con ETA. El PP reclamó eso afirmando lo siguiente: «Mantener ese acuerdo vivo es seguir dando oxígeno a los terroristas. Se les tiene que transmitir que se les va a perseguir con todas las armas del Estado de Derecho».
Pero como siempre hacen los del PP, después de llegar al poder se olvidaron de aquella petición y no revocó ese permiso ni publicó esas actas, limitándose a seguir la senda marcada por el PSOE.
En abril de 2012, el gobierno de Rajoy anunció que los asesinos de ETA no tendrían que pedir perdón a las víctimas para poder reinsertarse. Gracias a esa medida, hoy Bildu puede presentar a 44 terroristas sin arrepentir en sus candidaturas.
En septiembre de 2012, el gobierno de Rajoy concedió el tercer grado penitenciario al asesino de ETA, Bolinaga, actuación calcada a la que hizo el gobierno socialista de Zapatero con otro asesino de ETA, Iñaki de Juana Chaos.
Por todo lo dicho anteriormente, la sobreactuación de Feijóo en todos los actos de esta campaña indignándose por la presencia de terroristas en las listas de Eh Bildu es un nuevo intento de engañar a sus votantes. Vox ha conseguido que se vote en el Congreso la ilegalización de EH Bildu y partidos separatistas, y el PP siempre ha votado en contra ¡Basta de engañar a la España decente!