La Unión Europea está tomando una deriva muy peligrosa, al pretender algunos de sus dirigentes imponer una infame agenda ideológica izquierdista a los países miembros.
Un claro ejemplo de esa deriva es lo que se ha producido en la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género (FEMM) del Parlamento Europeo, en la que un socialista croata proabortista y antifamilia es el principal promotor de un informe que pretende imponer la agenda abortista a los países de la Unión Europea, invadiendo su soberanía nacional y atacando el derecho a la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios.
Hablamos de un informe abortista que ataca el derecho a vivir y la soberanía nacional de los Estados miembros, pues en materias como la salud, la educación sexual y la reproducción, así como el aborto y la educación, las competencias legislativas son exclusivas de los Estados que componen la Unión Europea.
El mencionado informe trata el aborto como un supuesto derecho humano que es inexistente en la legislación internacional, lo que vulnera la propia Declaración Universal de los Derechos Humanos y principales Tratados vinculantes, así como la jurisprudencia de los altos tribunales europeos. En el informe se arremete contra los dos países de la UE que protegen mejor la vida de los niños por nacer: Malta y Polonia.
Recordemos que el Artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos afirma: “Todo individuo tiene derecho a la vida”. No se habla de individuo ya nacido: se refiere a todo individuo de la especie humana, y los niños por nacer son seres humanos desde el mismo momento de su concepción, como demuestra la ciencia.
Los europarlamentarios de Vox han criticado con dureza este informe tan aberrante.