Con motivo de la publicación
del libro titulado “Una España mejor”, Mariano Rajoy, ha concedido una extensa
entrevista al diario ABC. El ex presidente, no hace autocrítica y parece solo
preocupado en convencernos de lo imposible, que él hizo lo correcto.
Rajoy incluso, parece
enorgullecerse de eso que llama “su legado”, cuando su auténtico y único legado
es haber llevado a Pedro Sánchez a La Moncloa. Pero no, él insiste en que su dimisión
habría sido un disparate, cuando lo evidente es que, dimitiendo, ni se habría
producido la moción de censura ni Sánchez hubiese llegado a la presidencia.
También insiste es la
cantinela de los cobardes, esa de que en el momento político por el que
atraviesa España, hace falta seriedad, centrismo y moderación, por lo visto
considera que, no haciendo nada y no actuando con contundencia, se puede hacer
frente a la destructiva horda social-comunista-separatista.
Al igual que Ana Pastor en un
debate electoral, Rajoy, nos dice que el Estado de las Autonomías es
maravilloso, que no es el problema, que el problema es la deslealtad de los
partidos nacionalistas. Conviene recordar, que él no hizo ningún cambio
legislativo para impedir que los nacionalistas estuvieran sobrevalorados en Las
Cortes, ni por supuesto, para ilegalizarlos.
El colmo de la entrevista ha
sido, cuando ha sacado pecho de la “aplicación del Art. 155”, según él, una
lección, “Con el 155 ya sabemos que España es una Nación que se puede defender
cuando se la ataca. Y también lo saben los independentistas”. Este señor debe
vivir en Marte, perece desconocer que estamos mucho peor que antes de esa
“aplicación fantasma” que él dirigió.
