El presidente más infame de nuestra democracia, se supera día a día. Ha cedido a la presión de ERC destituyendo a la presidenta del CNI, una señora que cumplió escrupulosamente con su deber y con el aval de la Justicia. Con esta destitución, Sánchez castiga a quienes defienden al Estado de sus enemigos y les premia a estos, que son quienes pretenden destruirlo.
Viendo la debilidad de Sánchez, es ahora Sortu, uno de los partidos proetarras que componen EH Bildu, quienes dan otro paso encaminado a destruir el Estado solicitando la libertad de decenas de etarras amparándose en una sentencia del Tribunal Europeo de DDHH en el que da la razón a un terrorista etarra y haya condenado al gobierno español a indemnizarle ¿Estamos ante otra doctrina Parot? A Sánchez, los votos de los proetarras le son tan necesarios como los de ERC para seguir habitando La Moncloa, posiblemente, también cederá.
Unidas Podemos, también quiere participar del festín y pretende obligar a Sánchez a concederle un indulto parcial a la presidenta de Infancia Libre, María Sevilla, condenada a dos años y cuatro meses de prisión por un delito de sustracción de menores. Sevilla fue acusada de secuestrar a su hijo durante más de un año y mantenerle oculto para no entregárselo a su padre, quien tenía la custodia.
Rosa Díez, tiene toda la razón cuando define a Sánchez como de “psicópata”, pues es un tipo amoral que carece de cual tipo de escrúpulos. Para él, el fin justifica los medios, el problema reside en que su fin es exclusivamente personal, y los medios, machacan a los españoles y van encaminados a destruir nuestra patria.
Ahora Sánchez, con tal de no cabrear a su principal socio, a los comunistas podemitas, traga con la nueva Ley del Aborto, esa aberración redactada por esa “indigente intelectual” llamada Irene Montero. Muchos socialistas en privado, califican el texto de esa nueva ley de barbaridad. Quisiera recordar que Mariano Rajoy llegó al poder con la promesa de tumbar la Ley del Aborto, y que pese a su holgada mayoría absoluta no lo hizo, limitándose su partido a presentar un recurso ante el TC que aún sigue en el cajón. No tumbar esa ley ha costado más de un millón de vidas, señores del PP.