Los elogios que acaba de
verter Rajoy hacia el PNV agradeciéndole que pacte con el Gobierno, son como
mínimo, un insulto a todos esos
españoles que votaron en su día al partido Popular, que lo siguen
votando, o hacia todos esos españoles que se consideran constitucionalistas,
gente de bien.
Cuando acaban de cumplirse
veinte años del vil asesinato de Miguel Ángel Blanco y los dirigentes del PP
han pronunciado emotivas palabras en su recuerdo, llega el manso de La Moncloa
y nos habla de las virtudes de quienes tras el asesinato de Blanco se fueron a
Estella a alinearse y pactar con ETA. Este gallego ofende al decir eso del PNV.
El PNV siempre pacta con
cualquier Gobierno de España que esté en minoría para conseguir una buena
tajada a cambio, para conseguir poco a poco su objetivo final, que no es otro,
que el mismo de Puigdemont. Cómo un presidente del Gobierno de España puede
decir esas cosas de un partido racista y separatista.
Cuando parecía que PP y
PSOE se habían dado cuenta de su error, cuando parecía que habían aprendido que
cediendo con los separatistas al final te encuentras con un gran problema,
Rajoy, con tal de mantenerse en el poder, pues para él parece que es lo más
importante, se empecina en volver a equivocarse.
En la negociación de los
Presupuestos de 2018, el PNV va a poner toda la carne en el asador, ese
hipotético apoyo, aparte de que nos va a costar carísimo en dinero, va a
suponer toda una afrenta hacia otras CCAA, va a suponer a medio plazo grandes
problemas. De todo lo que piden, la cesión de la competencia de Prisiones supondría
una gran afrenta, no solo a las víctimas del terrorismo, sino a toda la
sociedad española, ¿pues cuanto tiempo pasaría hasta que dejaran en libertad
los peneuvistas a los asesinos etarras previo traslado a cárceles vascas?
Estamos ante una
negociación bilateral propia del peor y más injusto, de los estados, el confederal, una negociación
que atenta contra la igualdad de los españoles.
El problema de Rajoy, no es
que los partidos minoritarios le chantajeen para darle su apoyo en el Congreso,
el problema es que encima nos quiere convencer de que lo que hace es positivo
para todos nosotros y nuestra Nación, cuando eso no se lo cree ni él.
Mariano Rajoy, es un
personaje que ha tenida una gran suerte de estar en la política española
justamente ahora, pues en otro tiempo no habría pasado de ser un segundón.
Rajoy ha tenido la gran suerte, de tener enfrente a rivales inconsistentes como
Rivera, o percibidos como peligrosos por la ciudadanía, y me refiero a Sánchez
e Iglesias. A este hombre le consideran la mayoría de los españoles que le dan
su confianza, como el mal menor, y hasta muchos depositan la papeleta del voto
tapándose la nariz.
Es muy triste que la
política española esté así, mientras que el poder económico y sus medios, sobre
todo TVs, sean los que decidan a quien debe votar la gente, solo habrán
políticos mediocres que le den dinero a ganar a ellos, y no, políticos que gobiernen
en pos del interés general.
