Los miembros de nuestro Gobierno, siempre están bramando por la temporalidad en el empleo, por ello, a finales del año pasado aprobaron la Ley 20/2021, de medidas urgentes para la reducción de la temporalidad en el empleo público, que buscaba dar solución a los abusos permanentes que han realizado las diferentes administraciones públicas con los empleados públicos temporales.
Por ello, no se entiende, que ahora, el Ministerio del Interior haya despedido a parte del personal interino del Cuerpo de Ayudantes de Instituciones Penitenciarias, con más de 20 años de antigüedad y que han superado el proceso selectivo y conseguido una plaza definitiva en el organismo. Algunos directores de centros penitenciarios ya han procedido a comunicar el cese del personal interino que está a la espera de que se publique en el BOE su nombramiento como funcionarios de carrera, todo un despropósito, ya que interrumpir su servicio activo y el desempeño en un puesto de trabajo les genera una serie de perjuicios relacionados con su carrera administrativa, además del perjuicio retributivo que conlleva la suspensión del vínculo laboral administrativo.
No hay que olvidar, que este personal al que ahora “putea” Marlaska, se encuentra en fraude de ley por abuso de la temporalidad al llevar 21 años trabajando en la Administración Penitenciaria.
A pesar de que el Ministerio del Interior cuenta con tantas plazas dotadas presupuestariamente como aspirantes han superado los procesos selectivos convocados, además de 3.000 plazas vacantes, optan por perjudicar a un colectivo que debería ser reconocido por nuestra sociedad, un colectivo mal pagado y que trabaja en unas condiciones muy duras.