Mientras que Sánchez trata de
confundir a todos con su habitual estilo de vulgar trilero, el Partido Popular
y los restos de Ciudadanos, andan enfrascados en declaraciones cruzadas,
pidiéndose mutuamente o pidiéndole a otros, que se abstengan en la investidura
de Sánchez con el supuesto objetivo de que los votos de los que quieren lo peor
para España no sean decisivos.
Personalmente pienso, que
sería mucho peor, que Sánchez sacara la investidura sin esos votos, pues
durante la legislatura, cada vez que quisiera perpetrar algo, tendría que
negociar y ser chantajeado por ellos. Malo serían ambas cosas, pero lo que
pretenden PP y Cs, quizás sea hasta peor.
Los partidos
constitucionalistas, PP, Vox y lo poco que queda de Ciudadanos tras su
naufragio, lo que deben hacer es prepararse para afrontar una legislatura muy
dura en la que quienes gobiernen van a intentar tumbar el régimen del 78.
Deberán prepararse para hacer una dura oposición en el Parlamento, y si fuese
necesario, transmitir a los españoles que deben mentalizarse para, si fuese
necesario también, realizar multitudinarias movilizaciones. Hasta ahora, las
calles han sido propiedad casi en exclusiva de socialistas y comunistas, algo
que tiene que cambiar.
Ya está bien de que Sánchez
le siga tomando el pelo a todos, ya está bien de actuar como si fuese el “Jefe
del Estado”, ya está bien de convocar y teatralizar rondas de consultas con la
única finalidad de hablar con quienes nos dijo que no hablaría.
La situación política actual,
solo es comparable a la vivida por nuestros abuelos y bisabuelos allá por 1934,
espero que al contrario de lo que sucedió entonces, seamos capaces de revertir
la situación de una manera pacífica por el bien de todos.
