Se han celebrado las
elecciones autonómicas en el País Vasco y Galicia, y el resultado demuestra que,
en el País Vasco, separatistas y proetarras, cuentan con cada vez con más apoyo
popular, que la coalición PP-Cs ha sido un absoluto desastre, pues los de
Casado deberían saber que coaligarse con un muerto que ya huele, nunca puede
salir bien, y que tras la entrada de Vox en el parlamento vasco, o los
populares reaccionan o desaparecen.
Para la mayoría de los medios
de comunicación, lo alarmante es que Vox consiga un escaño y entre en el
parlamento vasco, en cambio, no les sorprende que la ETA, que EH Bildu, quede
en segundo lugar con 22 diputados, 4 más de los que tenía, definitivamente,
nuestra sociedad está muy enferma.
Sé que lo que voy a decir a
continuación va a traer polémica, porque para mí, lo de Galicia es aún más
grave. Feijóo, un candidato personalista que ha ocultado las siglas de su
partido, que ha rechazado que participen en su campaña los únicos referentes
que aún le quedan al PP, y me refiero a Cayetana Álvarez de Toledo o a Díaz
Ayuso, y que va a seguir practicando ese galleguismo o nacionalismo moderado
que impide que los padres puedan escolarizar a sus hijos en español, pues lleva
a cabo la inmersión lingüística que su partido critica en otras CCAA, ha
revalidado su mayoría absoluta, demostrando que la derecha gallega tiene unas
tragaderas inconmensurables. No dudo que Feijóo sea mil veces mejor gestor que,
BNG o PSG, pero es evidente que cuando él no esté, dejará el camino preparado
para la llegada de los que quieren lo peor para España. Si un buen gestor carece de patriotismo, de valores y de principios, a mí por lo menos no me vale.
Mal resultado para los
socialistas, y los comunistas de Iglesias desaparecen de Galicia y se hunden en
el País Vasco, apoyar siempre a los separatistas trae esto, la gente prefiere el
original y no la copia.
