Si analizamos con detenimiento todo lo que ha acontecido en este otrora “santo país” desde que José Luis Rodríguez Zapatero llegó a La Moncloa, podemos deducir que la izquierda y sus compinches separatistas siguen un plan destinado a arrebatarnos nuestros más elementales derechos y libertades, a pervertir el ordenamiento constitucional y a acabar con nuestra democracia.
Pedro Sánchez, se está limitando a continuar lo emprendido por Zapatero, ya que a Mariano Rajoy su inacción le convirtió en cómplice necesario de lo que estaban perpetrando quienes nos desean lo peor, a nosotros y a nuestra nación.
No les basta con indultar a los golpistas catalanes, ahora, eliminan de la ley el delito de sedición pactando con los partidos que han manifestado que van a repetir el golpe de Estado en cuanto puedan. Desde el separatismo catalán y vasco, piden ahora derogar el Art. 155 para así impedir que el Estado pueda suspender el autogobierno de una comunidad autónoma dirigida por los golpistas, incluso piden que no sea delito convocar referéndums previos a la independencia de una parte de España.
Pretenden dejar al Estado sin instrumentos legales para defenderse, dejándonos a la ciudadanía española con la sola esperanza de que nuestro rey y comandante en jefe de nuestras FFAA sea nuestra última trinchera en la defensa de nuestra unidad nacional, de nuestra integridad territorial, y si actúa, utilizarlo para acabar con la monarquía acusando al Rey de golpista, el mundo al revés.
Un manso en tablas no mueve un dedo.