El Gobierno de España, es
decir, Pedro Sánchez y su banda, en medio de la mayor crisis sanitaria de los
últimos cien años, han tenido tiempo para perpetrar una indigna acción contra
Andalucía. Envió el pasado lunes a la Guardia Civil a la fábrica de mascarillas
de la localidad jienense de Alcalá la Real e intervino todas sus existencias,
exactamente, 150.000 unidades.
Esta fábrica era la única
proveedora de mascarillas del Servicio Andaluz de Salud, al que suministraba
semanalmente, 250.000 mascarillas quirúrgicas, 30.000 FFP2 y 20.000 FFP3. La
decisión del gobierno de Sánchez deja en situación de absoluta precariedad a la
Sanidad andaluza en lo referente a equipos de protección de sus profesionales. La
falta de mascarillas y otros elementos para evitar el contagio del coronavirus
es ya una realidad en los hospitales andaluces. Lo denunció el faltón Jesús
Candel en TV y casi le crucifican los progres, aunque en el fondo llevaba toda
la razón.
Es un hecho, que actualmente
apenas tenemos existencias en Andalucía para los próximos días, la seguridad de
los pacientes y de los profesionales se está poniendo en riesgo gracias a
decisiones tomadas en La Moncloa. También desde el Gobierno se ha contactado
con otros proveedores fabricantes de equipos de protección para el SAS, para
que pongan toda su fabricación a disposición de ellos. Todo parece indicar, que
se persigue dejar sin margen de maniobra a la Junta de Andalucía.
Lo que le hace Sánchez a la
Andalucía gobernada por la derecha, jamás se lo haría a una CCAA gobernada por
los separatistas o por la izquierda, es un amoral sin el más mínimo escrúpulo, nunca ha sido presidente de todos los españoles.
Ante esta situación de
extrema gravedad hay que exigir al Gobierno de España que garantice de manera
inmediata a los andaluces el suministro suficiente y necesario para atender las
necesidades de nuestra Sanidad.

si es que aqui gobierna PP. si lo hicieran sus socios de gobierno no hubiera pasado. Está claro no?