El presidente de Castilla-La
Mancha, el socialista Emiliano García-Page, ha lanzado una durísima acusación
contra Pedro Sánchez y su Gobierno, una acusación que demostraría una vez más,
la irresponsable gestión de la epidemia.
García-Page ha asegurado en
TV, que fue el Gobierno el que le pidió expresamente que la actividad educativa
siguiese en Castilla-La Mancha en la semana posterior al 8 de marzo, es decir,
cuando la epidemia ya tenía cientos de contagiados en España y en Madrid se
había decretado el cierre de los centros escolares. Un asunto que quizás tenga
algo que ver en el puesto que ocupa esa región en el ranking de las CCAA con
más contagiados.
Que podemos esperar de un
gobierno como el de Pedro Sánchez, confeccionado para contentar a todos los que
le hicieron sacar adelante su investidura. Sánchez le prometió a Iceta, que uno
del PSC sería ministro, y decidieron poner al filósofo Salvador Illa a cargo de
Sanidad, un ministerio vaciado de competencias al estar casi todas en poder de
las CCAA. Hablamos de un ministerio que, en condiciones normales, su titular
puede echarse a dormir, y mira por donde, llega la crisis sanitaria más
importante del último siglo, y queda de inmediato muy claro, que es un gestor
sin experiencia, una nulidad de gestor, algo que demuestra a diario perjudicando
a toda la ciudadanía española.
Un gobierno, que tal y como
lo construyó Sánchez, es imposible que pueda hacer frente a una crisis
sanitaria de esta envergadura, algo que se está demostrando día a día.
