Para entender toda la
información que nos llega sobre la crisis del coronavirus, hay que dejar claro
una serie de cosas. La más importante es, que de las tres cifras que nos
facilitan a diario, la de contagiados, la de fallecidos y la de recuperados, la
única real y fiable es la de fallecidos, sencillamente, porque la de
contagiados está en función de los test que se hagan, y como en España se han
hecho pocos, la cifra que se nos da es totalmente irreal; por su parte, la de
recuperados una vez ingresados en hospitales, ya sea en planta o en UCIs, se
conocen, pero hay muchos más que al tener síntomas más leves han superado la
enfermedad en su domicilio, y estos constituyen un número desconocido. Solo hay
que comparar esas tres cifras, las que nos facilitan para España y las
mundiales, para saber que en España las personas contagiadas reales puedan
hasta duplicar a las cifras oficiales, cuando se hagan test de manera masiva, esto
que digo, probablemente quedará confirmado.
Que quede claro también, que
si en España, el porcentaje de sanitarios y miembros de las CFSE infectados es
tan elevado, es simplemente por la incapacidad de nuestro Gobierno para
protegerles suficientemente dotándoles de EPIs, mascarillas, guantes y demás
equipo imprescindible para trabajar con un mínimo de seguridad.
Cuando se aprobó el estado de
alarma, se suponía que el Gobierno se hacía cargo de todo lo relacionado con
esta pandemia en todo el territorio nacional, incluida la compra y
aprovisionamiento, de EPIs, respiradores y todo lo demás. Ante la incapacidad
de este Gobierno para gestionar la crisis, ahora vemos como cada gobierno
autonómico intenta conseguirlos por su cuenta y se les permite, con lo que el
Gobierno está reconociendo implícitamente su incapacidad.
